José María Gatell, Premio Fundación Lilly de Investigación Biomédica Clínica 2010

  • Actualmente el VIH es la única enfermedad infecciosa que requiere tratamiento durante toda la vida.
  • Las investigaciones realizadas por el equipo del doctor Gatell en esta línea han demostrado una tasa de efectividad del 30%, una cifra, en su opinión, “insuficiente”, pero que pone de manifiesto su viabilidad.
  • Las líneas de investigación en busca de vacunas terapéuticas y preventivas frente al SIDA van en paralelo, ya que posiblemente un inmunógeno que funcionara bien como vacuna terapéutica fuera también eficaz para una preventiva.

Encontrar una vacuna terapéutica contra la infección por VIH permitiría controlar la replicación del virus tras la retirada del tratamiento antirretroviral, es decir, el tratamiento no tendría que ser crónico, sino con una duración limitada tras la detección del virus. Ésta es precisamente la línea de investigación a la que el doctor José María Gatell, Catedrático y Jefe de de servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínic de Barcelona, va a destinar el Premio Fundación Lilly de Investigación Biomédica Clínica 2010, dotado con 150.000 euros.

Según explica el doctor Gatell, “el VIH es la única enfermedad infecciosa que tiene que ser tratada durante toda la vida”. Y es que en el caso del SIDA, a diferencia de otras enfermedades como la tuberculosis, el sistema inmunológico no es capaz de contener una pequeña cantidad de virus residual y, al retirar el tratamiento, inmediatamente se produce un rebrote de la carga viral. El objetivo de la vacuna terapéutica en la que está investigando el equipo del doctor Gatell es, en sus propias palabras, “impedir que el virus se reproduzca al finalizar el tratamiento”.

Por su parte, el doctor José Antonio Gutiérrez, director de la Fundación Lilly, recuerda que, aunque actualmente casi la totalidad de los pacientes responden a los antirretrovirales, la vacuna terapéutica permitiría “no sólo una mejor calidad de vida para el paciente, sino también un ahorro para los Servicios de Salud”.

Lograr una eficacia del 70-80%

El equipo de investigación que dirige el doctor Gatell, formado por más de 40 científicos de diferentes disciplinas, lleva varios años trabajando en vacunas terapéuticas de células dendríticas que actúen frente al VIH. Aunque los resultados obtenidos no son definitivos, sí resultan prometedores. “Los dos estudios realizados hasta la fecha demuestran una tasa de respuesta del 30%. Esto es todavía una cifra insuficiente que indica que hay que perfeccionar el modelo para llegar a una eficacia del 70-80%. Pero también demuestra que es posible desarrollar una vacuna terapéutica y, por tanto, que merece la pena invertir más esfuerzos en investigación para desarrollarla”, añade el doctor Gatell.

El mecanismo de acción de esta vacuna está basado en una aproximación que se utiliza en otros campos como el de la oncología para obtener vacunas frente a tumores, como por ejemplo, el melanoma. Así, la vacuna terapéutica consiste en “obtener células dendríticas del paciente, o células mononucleares de sangre periférica del paciente, que se transforman en células dendríticas en el laboratorio, y estimularlas con virus autólogos, es decir, con el propio virus del paciente, para reinyectarlas en el paciente y que desarrolle la respuesta inmune”.

Una de las hipótesis que señala el doctor Gatell para la baja tasa de efectividad demostrada hasta este momento es que el virus del SIDA es el único capaz de atacar el sistema inmunológico, es decir, “su peculiaridad es que las células diana del virus del SIDA son las mismas células que se supone tienen que defender al cuerpo contra este virus”, indica. Esto hace que la capacidad de desarrollar una respuesta inmunitaria frente a una vacuna terapéutica o profiláctica “no sea todo lo buena que sería deseable”, revela.

Según describe el propio doctor Gatell, la vacuna terapéutica ideal sería aquella que “cuando el paciente tuviera una carga viral indetectable tras recibir el tratamiento convencional, tal y como se consigue actualmente con fármacos antirretrovirales, se le administrara una o varias dosis de la vacuna y se pudiera retirar el tratamiento antirretroviral sin que se produjera un rebrote de la carga viral”

En paralelo, una vacuna preventiva

Además de en la vacuna terapéutica, el equipo del doctor Gatell también está investigando en la vacuna preventiva del VIH. En su opinión, no son dos líneas de investigación alternativas, “sino paralelas”, ya que es posible que una sustancia que funcionara bien como vacuna terapéutica también fuera eficaz como preventiva, “con algunas pequeñas modificaciones de dosis o de forma de administración”, matiza. “En cualquier caso se trata de un inmunógeno que pretende que el sistema inmunitario sea capaz de luchar contra el virus del SIDA o detener su progresión”.

A este respecto, ha señalado que la línea de investigación más avanzada sólo ha demostrado una tasa de protección inferior al 30%, un porcentaje “que dista mucho de una vacuna preventiva ideal, cuya tasa de eficacia y protección rondaría en torno al 80-90%, es decir, igual que la de la gripe, el sarampión o la varicela”, concluye.

Trayectoria científica

El doctor José María Gatell (Brafim, Tarragona, 1951) es Licenciado en Medicina y Cirugía en 1976 por la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona con un sobresaliente. Comenzó su labor investigadora en el campo de las enfermedades infecciosas en 1982, cuando se creó el Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínic de Barcelona, del que actualmente es jefe y donde ha desarrollado su carrera médica y científica. Asimismo es director de la línea de infecciones y SIDA del IDIBAPS, un centro de investigación biomédica del cual forma parte el Hospital Clínic, y Catedrático de la Universidad de Barcelona. Cuenta con un grupo de investigadores multidisciplinar formado por más de 40 personas.

En 1982 se fue como “research Fellow” a la Unidad de Enfermedades Infecciosas de Massachusetts General Hospital (Harvard Medical School). Allí centró su actividad en la etiología y la patogénesis de las infecciones en usuarios de drogas por vía parenteral, un problema creciente en España en esa época. También tuvo la oportunidad de ver los primeros casos de SIDA en EE.UU. Teniendo en cuenta que en nuestro país 2/3 de las personas con SIDA eran adictos a drogas por esta vía, desde 1986 centró su investigación exclusivamente en el VIH/SIDA.

El doctor Gatell presidió la XIV Conferencia Internacional de SIDA en Barcelona (julio 2002) y la Conferencia Europea de SIDA que tuvo lugar en Dublín en 2005. Es coordinador de la Red de Investigación en SIDA (RIS) financiada por el Instituto de Salud Carlos III y co-director del consorcio público-privado HIVACAT para el desarrollo de vacunas frente a esta enfermedad.

Su actividad investigadora se ha traducido en más de 500 artículos originales publicados en revistas médicas indexadas con un factor de impacto superior a 1500 puntos en los últimos diez años, incluyendo exclusivamente artículos originales en revistas internacionales. Además, es editor asociado de numerosas revistas científicas internacionales del ámbito de la microbiología y las enfermedades infecciosas como Clinical Infectious Diseases o AIDS Reviews, entre otras.

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One Response to “Una vacuna terapéutica frente al VIH permitiría sustituir el tratamiento crónico con antirretrovirales”

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